viernes, 27 de abril de 2012

Mis finales de Copa de Europa: Mi Amigo Marco


Por tercer año consecutivo publico un post relacionado con la final de la Champions League, antes llamada Copa de Europa. Esta edición se disputará en el Allianz Arena de Munich. He esperado a conocer las escuadras que jugarán el partido para escribir esta entrada: finalmente serán el Chelsea londinense y el equipo propietario del campo, el Bayern de Munich. Y sé de alguien que estará muy contento con el hecho de que la final sea en ese estadio y la juegue el combinado alemán: mi amigo Markus Koch, para nosotr@s, Marco, un entusiasta seguidor del Bayern.

Marco es alemán, de Ludwigsburg, muy cerca de la ciudad de Stuttgart. Es un lugar al que emigraron en las décadas de 1950 y 1960 muchas personas de Andalucía en busca de oportunidades laborales que no encontraban aquí. Entre ellas, gente de La Puebla de Cazalla, mi amado pueblo, que compartía su vida en el país germano con vacaciones estivales en nuestra localidad. Javi y Emilio eran entonces dos jóvenes que solían venir en el mes de Agosto acompañados de sus familias. Los conocí allá a mediados de los 80, y hoy ambos viven ya en Andalucía. 

En el verano de 1987 Javi vino acompañado a La Puebla por uno de sus mejores amigos en Ludwisburg, Marco. El chico no hablaba español, pero sí tenía un excelente dominio de la lengua inglesa, algo nada extraordinario en Alemania. Dado que yo ya estudiaba Filología Inglesa mi nivel de inglés era bastante bueno. Por ello tuve la oportunidad de congeniar bastante con Marco; cuando salíamos, Javi me pedía que estuviese pendiente y hablara con él, con ese chico alemán, que, por su dulzura, alegría, y sensibilidad, iba calando hondo entre nosotr@s. Aquel verano terminó con una feria vivida a tope: nunca después nos juntamos tant@s amig@s sin otra ocupación que la de divertirnos cuanto más mejor; ya se sabe, la vida nos va cargando de responsabilidades y preocupaciones demasiado pronto. Cuando la feria terminó Marco se marchó a Alemania, no sin que antes intercambiásemos nuestras direcciones de correo. 

Aquel verano fue el inicio de una relación maravillosa con él, que se prolongó durante varios años. Al menos una vez al mes nos escribíamos cartas -los e-mail no habían sido creados todavía-. Eran narraciones larguísimas en inglés, que recogían todo lo que nos ocurría, pensábamos, y sentíamos en esa etapa tan bonita de nuestras vidas. El fútbol, la música, l@s amig@s y las chicas, o qué deseábamos realmente hacer con nuestras vidas; Marco era un gran soñador y al mismo tiempo aportaba una visión serena y sensata de cualquier cosa que sucedía. Durante aquellos años nos visitó en varias ocasiones; de hecho él decía que una parte importante de su corazón estaba aquí, entre personas como mi vecina Macarena o mi hermano Jesuma, con quienes había fraguado lazos de verdadera amistad.  

A menudo Marco y yo planeábamos un viaje a Berlín, aunque nunca llegó a consumarse ya que yo estudiaba fuerte durante el curso y trabajaba en verano. El tiempo pasaba y nuestras vidas tomaban rumbos distintos. Cada cual fue forjando otras amistades, relaciones, e inquietudes. Lo que primero fue intenso, después pasó a ser puntual, y finalmente se diluyó. Nos volvimos a encontrar años más tarde, en la boda de Javi. Pasamos un día precioso, hablamos largo y tendido, y disfrutamos del encuentro con otros queridos amigos. 

Recuerdo una de sus cartas de forma especial. Yo le había escrito que, sin darnos cuenta, un amigo y yo nos estábamos distanciando, a pesar de haber compartido muchas bonitas vivencias. Marco me respondió que la amistad a veces parece una hoguera, que arde viva y llameante primero, para apagarse poco a poco después. Para él, mantener en nuestra memoria y nuestro corazón el calor y la luz que la hoguera nos ha aportado y olvidar el humo y el olor que deja al consumirse, deberían ser máximas en nuestras vidas. Desde que leí esas palabras tomé la firme decisión de siempre llamar amig@s a aquellas personas que lo han sido en algún momento, independientemente de que siguieramos manteniendo el contacto o no. Que este breve texto sea un pequeño homenaje a l@s que compartimos aquellos maravillosos años de finales de los 80 y principios de los 90.



miércoles, 28 de marzo de 2012

Un Libro para Disfrutar III

Por tercer año consecutivo celebramos en click2words la conmemoración del día del libro el próximo 23 de Abril. Lo haremos escribiendo sobre algunas obras con las que hayamos disfrutado y queramos compartir con nuestr@s compañer@s de clase. Al igual que en las ocasiones anteriores os dejo mi propia recomendación, una novela de Miguel Delibes ambientada en España, en la época de la Contrarreforma Católica, El Hereje.

He elegido esta historia porque antes de iniciar la literatura renacentista, cuya narrativa ahora estamos estudiando, vimos algunos de los aspectos socioculturales más importantes del s. XVI, siendo la crisis religiosa iniciada con la reforma protestante y la respuesta católica con la contrarreforma uno de los que más despertó vuestro interés.

La novela retrata una sociedad española cerrada ante todo tipo de cambios e innovaciones que pudieran llegar del exterior, en la que el comercio de la lana con los Países Bajos se convirtió en el mecanismo de entrada de las nuevas creencias religiosas que se extendían por el continente europeo. A ese negocio se dedica el personaje principal, un hombre que experimenta en primera persona las dificultades, presiones, y peligros que soportaban aquellas personas que sentían inclinación hacia las ideas protestantes. Cómo el protagonista crece y madura, y cómo se desarrollan sus facetas personal, profesional y espiritual, son los ejes sobre los que gira la obra.

En mi opinión el libro es un bello alegato de la libertad individual frente a la represión que muchas veces muestran l@s que ostentan el poder. Si algun@s de vosotr@s decidís leerla, espero que os guste.

martes, 7 de febrero de 2012

Rednacimiento, año 2012

Iniciamos ahora, chic@s, el estudio de una nueva etapa literaria, el Renacimiento, y existen varias coincidencias entre esa época y la actualidad debido a dos inventos muy importantes, la imprenta e internet. La imprenta fue inventada por Gutenberg a mediados del siglo XV. Antes de ese hecho la difusión de la información, el conocimiento y la cultura era un fenómeno aislado y lento. Los libros eran manuscritos en lugares concretos, se utilizaban materiales caros, y requerían la preparación de personas muy instruidas y cultas, los escribanos. Esos aspectos motivaban que fuesen escasos los ejemplares que se copiaban y por lo tanto lo recogido en ellos estaba al alcance de unos pocos privilegiados, se tratase de conocimientos ya existentes o de los avances que se iban produciendo.

La llegada de la imprenta cambiaría por completo la situación, provocando la expansión de todo tipo de conocimientos e ideas, y una progresiva democratización de la cultura. El siglo XVI fue una época de continuos descubrimientos en las distintas ramas del saber y de nuevas formas de pensar e interpretar la realidad, y la imprenta se convirtió en la perfecta aliada para la mayor y más rápida difusión de todo ello. Ya no era necesario copiar libros a mano, gracias a ella era posible realizar el número de ejemplares que se deseara, con la utilización de los tipos, la tinta y el papel. Esas copias llegaban a más países, a más escuelas y universidades, a más personas, y transmitían con rapidez los avances científicos, tecnológicos, y geográficos, los planteamientos filosóficos y religiosos. El renacer sociocultural del siglo XVI fue posible gracias a las casas de impresión que surgieron a lo largo de toda Europa. La información, el conocimiento y la cultura al alcance de muchos.

Una historia muy parecida a la que estamos viviendo actualmente con internet. Hasta hace poco tiempo el acceso a la información y al conocimiento se producía principalmente a través de medios escritos en papel: libros, revistas, periódicos, enciclopedias, etc. Después llegaron innovaciones en el ámbito audiovisual, y por último los medios digitales, como los DVD o los CD-ROM. Sin embargo la gran revolución se inició a finales de la última década del siglo XX con la creación de una red virtual de comunicación e información, internet, de la cual estamos siendo protagonistas activos. Internet ha transformado de forma radical la forma a través de la cual accedemos a la información: hoy es posible, desde el salón de una casa, desde un aula del colegio, desde la playa o el parque, acceder a los fondos y archivos de cualquier gran biblioteca, museo o universidad, con rapidez y comodidad. Todo lo que merece la pena conocerse está en la red, y casi prodríamos decir aquello de que lo que no está es porque no existe. Disponemos de un inigualable instrumento para comunicar, documentarnos, ampliar la información sobre un tema determinado, realizar proyectos académicos y de investigación, ... todo un mundo de posibilidades al alcance de un click. Es por ello que podríamos hablar de nuestros tiempos como un verdadero rednacimiento.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Historias de Navidad II


Se acercan las fiestas navideñas y en click2words nos disponemos a prepararlas contando breves narraciones ambientadas en esta época del año tan entrañable. Ya lo hicimos el año pasado y cuánto disfrutamos con los relatos tan bonitos que crearon l@s alumn@s que ahora están en 4º de ESO. Como entonces, también en esta edición yo os dejaré mi pequeña gran historia: grande no por sus palabras o imágenes, sino porque me gustaría que fuese un cariñoso homenaje a una de las personas que conozco que más y mejor honran el espíritu de la Navidad, mi padre. No olvidéis que esperamos deseosos muchos comentarios, esta vez en forma de recuerdos de vuestras vivencias navideñas.

El día antes de Nochebuena

Mi padre ha sido recovero, bueno, sería más apropiado decir, lo es todavía: más que una profesión, es una manera de ser que te acompaña mientras vives, que habita en ti y en las almas de todos con los que la has compartido. Como buen recovero, a medida que noviembre avanzaba, mi padre iba reservando entre sus clientes del campo pavos y pavas, para después llevarlos a muchas familias en los pueblos. Bueno, llevarlos, matarlos, y en ocasiones, incluso pelarlos: eso sí que era servicio integral a domicilio.

Nunca olvidaré una mañana, el día antes de Nochebuena, que pasé repartiendo pavos con mi padre. Tendría yo entonces doce años y era mi primer día de vacaciones. Nos levantamos temprano, fuimos a la cochera donde los tenía; los cogíamos por las patas y los íbamos metiendo en el Land Rover -el coche de mi padre siempre ha sido un Land Rover: no podía ser de otro modo, teniéndolo que cargar con ropa de todo tipo, huevos, verduras, hortalizas, ... y pavos para Navidad-. Y una vez lleno, a llevarlos a las casas. Después de dos o tres horas intensas era el momento de lavar bien el coche, había que dejarlo como nuevo para ir a Sevilla por la tarde.

Aparcamos en el solar que había en una de las esquinas de la Plaza de la Encarnación. En los almacenes de la calle Puente y Pellón recogimos todos los encargos que mi padre empezaría a dejar por los campos tras el día de Navidad. Volvimos al coche con varios paquetes y bolsas, los metimos dentro y cuando me disponía a subir mi padre me dijo que todavía no habíamos terminado. El cielo estaba muy nublado por lo que parecía más tarde aún: ¿a qué hora llegaríamos a casa?, pensé yo. Y entonces mi padre me llevó a la calle Regina, repleta de pequeños comercios de cuyos escaparates salían luces tenues y hogareñas, como las de las tiendas y negocios que describe Dickens en su inolvidable Canción de Navidad. Entramos en varios de ellos y nos aprovisionamos de nueces, higos secos, almendras, dulces, y otros manjares propios de las fiestas. ¡Qué bonito estaba el barrio cuando de vuelta al coche ya había anochecido y el alumbrado brillaba en las alturas!, ¡qué feliz me sentía al lado de mi padre paseando por la Navidad!

Siendo ya adulto viví en aquella zona de Sevilla durante cuatro años, por lo que anduve muchísimas veces por la calle Regina, y cada una de ellas, en la calidez del invierno o en los aromas de la primavera, sentí muy vivo el recuerdo de aquel lejano día antes de Nochebuena en compañía de mi padre.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Nuevo curso, máximas ilusiones


Hola a tod@s!

Iniciamos un nuevo curso escolar. Atrás quedan los reconfortantes días de vacaciones veraniegas, en los que hemos tenido tiempo para descansar, desconectar del cole, disfrutar de nuestros seres queridos y hobbies, ... Llega el momento del reencuentro con l@s compañer@s, l@s alumn@s, las seños y los profes, las aulas, los deberes o los proyectos; ojalá sepamos colaborar juntos para vivir esta experiencia también como una bienvenida a la información, al conocimiento, y al aprendizaje; a la cultura y a las ideas. Y es que empezar otra vez no debe ser sinónimo de aburrimiento y cansancio, sino, por qué no, de aventura, descubrimiento, y disfrute. Como dice Peter Pan, cuando salta a volar con Wendy y sus hermanos desde la ventana del dormitorio, "Allá vamos".